SECOND LIFE Y BDSM

El BDSM ha estado presente en Second Life casi desde sus inicios, y se ha arraigado tan fuertemente que ahora compone uno de los pilares sobre los que se sustenta.

Second Life es un metaverso de entorno tridimensional que nació en 2003 de la mano de Linden Labs, ofreciendo unas posibilidades nunca vistas hasta la fecha (o al menos vistas escasamente) en cuanto a interacción humana virtual. De hecho, cuando me uní en 2009, lo hice como parte de un ejercicio de clase de la facultad, y al poco ya pude ver que una de esas interacciones era el sexo, incluido el BDSM. He de reconocer que, antes de crear mi ‘keka’ (mi avatar), ya sabía que el BDSM estaba presente a través de algún que otro vídeo del incipiente Youtube. Lo que me sorprendió fue su extensión. Al explorar un poco vi que había cientos de lugares dedicados al tema, frecuentados por otros cientos de avatares con intenciones muy diversas, desde buscar alguien para sesionar, encontrar Dom o sumi estable, pura curiosidad, o sencillamente para charlar del tema con personas de gustos afines. Fue bastante grato, hacía varios años que había salido del “armario de cuero” y el formato que presentaba Second Life hacía muy ameno relacionarse por primera, vez siendo posible para mi mantener charlas y entablar debates, cosa que en la vida real me era bastante difícil (si vives en un pueblecito pequeño me comprenderás).

Recordemos que en el momento de la aparición de Second Life, la manera más común de comunicarse usando Internet era a través de chats (como IRC) y Messenger entre otros, y eran basados en texto. Uno de sus usos era el de contactar y practicar sexo (y por tanto BDSM) a distancia. Second Life se percibía de la misma manera, como un chat, pero añadiendo el avatar y un mundo virtual con el que poder interactuar que lo hacía bastante atractivo. Esas posibilidades expandieron la experiencia, haciendo que una sesión BDSM fuese más tangible al poder ver los avatares en acción, siendo más fácil imaginarse la escena.

El BDSM en Second Life tiene sus peculiaridades. Aunque podemos decir que en esencia es similar al de la vida real, al haberse desarrollado en un entorno diferente ha ido generando una serie de códigos y protocolos únicos. Para empezar, es puramente mental. Todo lo que sucede se vive a través de los avatares, repercutiendo en nosotros usando del poder de la mente, imaginando lo que le sucede al “keko” en nuestro cuerpo. Como dato curioso, he conocido a muchos practicantes de BDSM muy activos en Second Life que  no conciben practicarlo en la vida real, y no porque no quieran dar el paso, sino porque no les interesa.

Practicar BDSM en Second Life tiene sus desventajas, como la ausencia de contacto físico. Pero también tiene algunas ventajas a tener en cuenta, una de ellas es la ausencia de consecuencias físicas; nuestro avatar no puede ser dañado o herido irreversiblemente, ni mucho menos morir. Esto abre la puerta a la representación de fantasías que en la vida real serían imposibles de realizar, no recomendables, o directamente ilegales. A la cabeza me vienen ejemplos como modificaciones corporales extremas, zoofilia forzada, torturas inhumanas, incluso ejecuciones y mutilaciones, sin contar con los escenarios y entornos, que pueden ser de cualquier tipo desde naves espaciales hasta sórdidos castillos medievales. Eso sí, la ausencia de consecuencias físicas no elimina las psicológicas. Al igual que en la vida real, el Second Life podemos encontrar esos individuos capaces de destruir la mente de quienes encuentren con la guardia baja, y evidentemente no deberíamos acceder a hacer cosas que no deseamos. Otra ventaja notable es que permite que muchas parejas  vivan una relación a distancia. No solo para tener momentos íntimos (eso también se puede hacer con una videollamada) sino porque les brinda la posibilidad de relacionarse en pareja con colectivos, asistencia a fiestas y mantener cierta vida social juntos.

Pero no todo es tan bonito como lo pintan. Uno de los mayores problemas que tiene Second Life es el peligro de adicción. Al ser tan fácil entrar y relacionarse, también es muy fácil engancharse. En ocasiones se puede vivir tan intensamente esta vida virtual que hay peligro de descuidar la vida real. Pero teniendo un poco de cabeza no tendría por qué suceder…

 

 

Otra manera de vivir el BDSM en Second life es en los los llamados Juegos de Rol o RP. Es cierto que en la vida real se llevan a cabo este tipo de juegos, y no me refiero precisamente a Dungeons & Dragons… sino juegos de cazador/presa, detenciones policiales… Pues lo mismo pero a lo grande, e involucrando a muchísima más gente. Aunque hay casi de todo (he llegado a ver RP de prisiones, de la inquisición, imperio romano), uno de los RP más famosos es Gor, basado en las novelas de John Norman, donde se recrea la jerarquía patriarcal de dominación y sumisión en la contratierra. Su importancia ha trascendido las barreras de lo virtual, y existen parejas que viven una relación como Goreano/kajira.

Second Life también es un foco de creatividad. Todo el contenido que te puedes encontrar está creado por artistas y diseñadores; desde la ropa que visten nuestras ‘kekas’ hasta la arquitectura. Hay incluso una corriente de fotógrafos que utilizan el entorno virtual para expresarse artísticamente, celebrándose exposiciones frecuentemente. También es usado como punto de distribución de relatos, artículos y revistas, como El Desván, una revista de temática BDSM que nació originalmente en Second Life, con la cual colaboro con mis tiras cómicas “Thais’ Secret World”. La revista puede encontrarse también en Internet en la siguiente dirección: https://view.joomag.com/el-desvan-bdsm/M0506467001555223549

El BDSM en Second Life, como todo, ha evolucionado, en algunos casos a mejor, y otros a peor. En el panorama actual noto que hay menos interés en debatir y charlar. Una de las cosas que me cautivó era la celebración de debates semanales en diversos lugares, a los que asistía mucha gente. Actualmente es muy difícil que se dé alguno. Sin embargo el perfeccionamiento gráfico permite un detalle en las escenas muy superior, que hace involucrarnos más, y la mejora de “Voice” (chat de voz que incluye Second Life, que en el pasado era un horror configurar) permite una comunicación fluida sin tener que escribir, y por tanto una interacción total.

La popularidad del metaverso ha decaído estos últimos años debido a la escasa optimización al correr en ordenadores antiguos, y al poco interés de las nuevas generaciones en este tipo de entornos. Sin embargo está lejos de desaparecer, manteniéndose una comunidad muy activa que se prevé que dure bastantes años más.

Autor: madcat 

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