PROPÍNALE A TU ESPOSO UNA AZOTAINA DE CASTIGO

Ante todo hay que aclarar que esto no es un juego. Una azotaina de castigo (adc) está pensada para causar dolor, y causarlo en serio, tanto en el momento en que la recibe, como durante varios días después. La adc busca humillarlo. Y tiene que provocarle terror. Ese es el único modo en que cambiar su comportamiento.
En ningún modo es algo sexual: durante una adc me ocupo de su parte trasera, no de la delantera. Dicho esto, sigue el procedimiento aquí descrito y te funcionará.

He dividido las adc en varias categorías, que enumero a continuación. Estudia tanto el significado real como la intención.

1-Reglas
2-El castigo está asegurado
3-Ritual
4-Posición
5-Implementos
6-Duración
7-Observación
8-Miscelánea

Reglas

Las adc no son propinadas al azar. Él tiene que conocer las reglas y saber que cuando las rompa será castigado. Se trata de faltas graves. Estas son mis actuales reglas:

1-Mostrarse irrespetuoso conmigo o con cualquier otra mujer
2-Maldecir o usar palabrotas
3-No avisar cuando vaya a retrasarse
4-Mentir, engañar, robar
5-Ignorar u olvidar las tareas del hogar
6-No hacer caso de una petición mía
7-Hacer cosas feas sin permiso (ver porno en Internet, irse de copas con los amigos)
8-Cualquier masturbación no autorizada
9-El egoísmo
10-No satisfacerme sexualmente, no lograr llevarme al orgasmo

El castigo está asegurado

Nunca dejo que se me pase ninguna contravención de las reglas. Sabe, con el 100% de seguridad, que, si se salta unan regla, le daré una adc. Es así de simple.
Ritual

Con el paso del tiempo he determinado lo que pasará, exactamente. La única variable es el momento en que pasará, y eso es algo que depende absolutamente de mí. Hay veces en que he recibido por correo una notificación del banco que le hace merecedor de un castigo y le he hecho venir a casa a la hora de comer y le he propinado una adc y luego mandado de vuelta al trabajo. Otras veces, espero que llegue de vuelta a casa. A veces lo mando a trabajar por la mañana después de una buena adc. La elección del momento es cosa mía, pero siempre trato de que sea muy poco después de su infracción.

Estos son los elementos del Ritual que he establecido.

· Mi vestimenta: Cuando le digo que ya es hora, estoy completamente vestida y totalmente maquillada. Nada del sujetador y bragas u otra lencería que me gusta ponerme para algunas azotainas de diversión. Puede que lleve unos tejanos y una camiseta de mangas o un vestido, o un traje de ejecutiva, pero nada erótico ni revelador. Una vez más, diferencio el sexo y el castigo.

· Su vestimenta: Cuando le digo que ya es hora, tiene que ir inmediatamente a la alcoba, desnudarse por completo y ponerse sus bragas especiales para el castigo. Es una prenda que solo se pone para las adc. Son totalmente transparentes y me dejan verlo todo. El usarla aumenta mucho su humillación y yo quiero que se sienta muy humillado al verse castigado por su esposa, una mujer, por romper una de sus reglas.
· Primer ponerse cara a la pared: De nuevo sin que tenga que ordenárselo, una vez puestas sus bragas para el castigo tiene que ir al rincón de la casa en el que es castigado. Sabe que ha de ponerse con la cara pegada a los muros, manteniendo las manos pegadas a sus costados y sin mover ni un pelo, a pesar de lo muy nervioso que esté. En nuestra casa el rincón de castigo está en la sala de estar.
· Segundo ponerse cara a la pared: Cuando le anuncio que la adc ha terminado, y sin que tenga que decírselo, tiene que volver a subirse las bragas para el castigo (a menos que se las haya quitado del todo) y regresar al rincón de antes. Y tiene que quedarse allí hasta que le llame. Bajo ninguna circunstancia debe tocarse o frotarse el trasero.
Posiciones

· Nunca le administro una adc sobre mis rodillas. Quiero que la intimidad sea entre su culo desnudo y el instrumento de castigo, no con mi cuerpo. En cambio, los castigos de recordatorio (lo que le propino periódicamente para recordarle quien manda en nuestro matrimonio) si se los doy sobre mis rodillas, con la mano y en su trasero desnudo.

· Para la adc nunca jamás lo ato en la posición elegida. Es responsabilidad suya el mantener la posición en que lo coloque hasta que le libere de ella. Si no lo hace, eso le acarrea castigo extra.
Dado el modo en que propino la adc, normalmente sólo uso una posición por adc, a menos que se requiera el propinar extras, en cuyo caso los extras pueden ser en otra posición. Una vez está en posición, le bajo o le quito completamente sus bragas para el castigo.

Estas son las posiciones:

· De pie con las manos en la cabeza y las piernas juntas: los pies no deben moverse en todo el castigo y los talones no deben de dejar de tocar al suelo; las manos deben estar siempre en la cabeza.
· De pie inclinado, con las manos entrelazadas tras las rodillas: los pies han de estar siempre en el suelo y las manos entrelazadas.
· Yaciendo sobre la espalda con las rodillas contra el pecho, las manos tras las rodillas sujetando las piernas en posición: ni debe soltar las manos ni rodar sobre sí mismo.

· Yaciendo sobre su estómago, con almohadones debajo, alzando su trasero y con las palmas de sus manos y su rostro pegados a la cama: no debe rodar sobre sí mismo y sus palmas y el rostro deben de permanecer contra la cama.
· Inclinado sobre un sofá o la banqueta de azotainas: sus talones deben de permanecer sobre el suelo y las manos seguir en la posición adecuada.

· Con las manos sobre la alfombra y los brazos totalmente extendidos: los pies y las manos deben permanecer en la misma posición.
· Arrodillado sobre el asiento de una silla cara al respaldo, con sus brazos abrazándolo: su pecho debe de permanecer continuamente contra ese respaldo.

· A cuatro patas, con la cabeza alzada, la espalda erguida, el culo en pompa y los tobillos cruzados el uno sobre el otro.

Instrumentos

A diferencia de en los otros tipos de azotaina, y como técnica de la adc, y me baso totalmente en los azotes muy rápidos y seguidos, sin precalentamiento y que producen dolor pero sin dejar marcas. Por varias razones prefiero un montón de golpes que pican en lugar de unos pocos superfuertes. Para empezar no quiero que él sea capaz de “recuperarse” mentalmente de uno y prepararse para el siguiente. Además mi objetivo a alcanzar va desde la mitad de sus nalgas a la mitad de su ante pierna, y los instrumentos de madera, plástico u otro material duro no permiten una aplicación segura en esa zona objetivo.
Consecuentemente, yo uso exclusivamente la caña o la correa de. Dada su capacidad para suministrar más o menos unos 30 golpes en, digamos, un tiempo de 20 segundos yo uso la caña para la adc. Unos movimientos rápidos de la muñeca combinados con la naturaleza cimbreante de la caña proporcionan, ¡créeme!, una adc muy efectiva. Y puedes propinarla y mandarlo de vuelta al trabajo en el tiempo que le da la empresa para que vaya a comer. Yo uso el sistema de los zurriagazos en paralelo así como en zig-zag. Y empleo la correa exclusivamente para los “extras”. La correa da una sensación diferente, y causa una reacción muy satisfactoria incluso en un trasero bien caneado. Del mismo modo que con la caña, no cuento los golpes. Y él sabe que, cuando sufre la correa es porque no ha aceptado bien el castigo, y que los golpes que se ha ganado son debidos directamente a sus infracciones. El usar esos dos instrumentos le permite diferenciar entre la infracción inicial y su capacidad de recibir el castigo de un modo adecuado.

Duración

Se ha acabado cuando yo lo digo y punto. Nunca, jamás, anuncio el número de golpes que le voy a dar ni se los hago contar. Se los propino a fuego rápido, sin pausas, a su culo desnudo y hasta que creo que ya ha aprendido la lección. Si le hiciera contar o le diese un número, él podría prever cuando va a acabar la adc. Y no quiero que eso suceda. Yo le hago crecer rápidamente el dolor, lo mantengo y soy muy firme en no terminar demasiado pronto. Eso también hace que le resulte difícil el mantener la posición y yo quiero que le sea difícil.
Recuerda, incluso un solo minute de golpes rápidos y fuerte puede bastar. Una adc que dura, exceptuando los extras, 3 0 4 minutos es absolutamente el máximo… si lo estás haciendo correctamente. Casi nadie puede soportarlo más que por ese periodo de tiempo. Y, además, nunca hay que hacer un precalentamiento: vas directa al grano.
Observación

Yo me fijo en cuáles son las zonas más sensibles y regreso a menudo a ellas. Y también nunca, pero nunca abro la piel, aunque si dejo marcas que duran varios días.

  Miscelánea

· Cuando le dejo salir del rincón en que le he puesto cara a la pared siempre tiene que lavar a mano sus bragas de castigo en el bidet del baño que yo uso, para que estén limpios para la siguiente adc. Y eso tiene que hacerlo sin que yo tenga que ordenárselo.
· Llorar: espero que llore. Si hago bien mi trabajo, llorará. Nunca lo amordazo, pero hay excepciones: naturalmente no puede emplear palabrotas, ni puede suplicarme piedad o que no le haga tanto daño. Es aceptable un “lo siento” en una voz que no sea suplicante, así como los “¡Ay!”, los “Ay, dios mío” y los lamentos habituales. Tampoco me importa que solloce: “¡Esto me hace daño!”, porque se supone que debe de hacerlo.
· Antes de una adc siempre le coloco un aparato de castidad. No quiero encontrarme con la ocasional erección no deseada, ni quiero que piense en el sexo. Y, siempre, le dejo el pene encerrado en el tubo hasta que las marcas han desaparecido. Sin excepciones.
· Espero que apriete y relaje el ano tanto durante la adc como en el tiempo que pase cara a la pared, en el rincón, después. Es la reacción natural, así con un poco de agitar el trasero, y no me molesta si mantiene el resto de la posición. Un “trasero que baila” casi es incontrolable, es bonito y lo uso para aumentar su humillación diciendo cosas como: “Eso es, baila para la caña… menea tu trasero pecador mientras yo hago música en él”.
· La ira no tiene lugar en esto.

· Las lágrimas puede que broten, pero a mí nunca me hacen detener una adc, ni tampoco busco provocarlas. De todos modos, dan un toque bonito.
· Espero la contricción. En algún momento, antes de que se vista, espero oirle unas excusas sinceras. Pero después de eso no le doy un abrazo: prefiero dejarlo con sus propios pensamientos.

Espero que estas informaciones te sirvan. El llegar a este protocolo me ha llevado a mí años de pruebas y errores. Y los resultados hablan por sí mismos: al principio mi esposo se buscaba una adc un par de veces por semana o así. Actualmente recibe una cada 6 u 8 semanas. Tú mantente en tu plan y, al cabo, conseguirás tener un buen chico.

 

Tomado del Blog FemDom Hotwife.
Traducido por Pamela Rebenque.

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2 thoughts on “PROPÍNALE A TU ESPOSO UNA AZOTAINA DE CASTIGO”

  1. At least that is the case on the subject of porn stars and what sort of
    penis is their supreme type of penis.

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