NUNCA QUISE SER PADRE

Y, sin embargo, lo que son las cosas, me ha tocado vivir con el sambenito de la paternidad “bedesemera” sobre mi cabeza. La realidad es que yo era un joven periodista, con un programa de radio dedicado a la música pop, que se cruzó en el quiosco con aquellas brillantes antologías de sadomasoquismo ilustrado que publicaba Star Books y coordinaba mi querido y admirado Luis Vigil. El país comenzaba a dar sus primeros pasos por una incipiente democracia y el sexo -escondido y censurado durante tanto tiempo- saltaba a la luz del día en forma de destape y películas clasificadas S. En aquellos lejanos años del posfranquismo, el sadomasoquismo se resumía en las siglas SM y apenas tenía presencia en el sexo nacional, abarrotado de tetas y culos y reducido a un erotismo prosaico, simplista y bastante paleto. En ese entorno nació Sado Maso, una humilde publicación (aún no podía ser llamada revista) destinada a dar voz a un colectivo escondido sobre el que poco o nada se sabía. Y debo reconocer que no me sentía especialmente optimista sobre el resultado final del proyecto.

Mucho ha llovido desde entonces. La revista creció hasta convertirse en toda una referencia de la escena S/M y contribuyó notablemente a la creación de nicks o seudónimos (aunque aún no existía Internet), a la proliferación de apartados de correos y al involuntario mantenimiento de esa especie de sociedad secreta que a día de hoy responde al apócrifo BDSM. Y por eso lo dejé.

Mientras la práctica totalidad de los colectivos sexuales salieron tiempo atrás del armario, el BDSM sigue escondido en sus mazmorras, oculta su cara bajo las máscaras y, muy a menudo, se enreda en  luchas estériles que lo dividen, debilitan e impiden su desarrollo. Una lástima.

Yo espero y confío que esta nueva herramienta de comunicación que nace ahora sirva de elemento potenciador y aglutinador de un colectivo que, lejos de esconderse y avergonzarse, debería sentirse orgulloso de practicar una sexualidad alternativa, inteligente y saludable.

José M. Ponce.

 

 

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One thought on “NUNCA QUISE SER PADRE”

  1. Ama Eva dice:

    Maravillosa sorpresa, reencontraros de nuevo aqui!!
    Besos fetichistas
    Eva

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