EL ORIGEN SADO MASOQUISTA (SEMI) SECRETO DE WONDER WOMAN

Se llamaba Willian Moulton Marston y se acababa de quedar en el paro. Le habían echado por viciosillo, básicamente.
Y eso que el tío era bueno en su trabajo. Licenciado en Harvard, había entrado en el incipiente campo de la psiquiatría realizando un montón de estudios molones, sobre todo referente a los temas de sumisión y poder. También había inventado un aparato para medir la presión sanguínea ante las reacciones corporales, que sería la base del polígrafo, ese que tan buenos ratos nos ha hecho pasar en el SALVAME. Se la auguraba un gran futuro como profesor e investigador, pero… esto es una universidad decente, señor. Que estamos en Nueva York, vale, pero la de los 1940. Podemos ignorar esas marcas que a veces tiene en el cuerpo, todos tenemos nuestros vicios, pero por favor, haga un esfuerzo por mantenerlos en privado. Podemos admitir que se una a las causas sufragistas, feministas y reivindicativas de la mujer porque eso siempre da un barniz progresista que va bien en toda universidad, pero sin escándalos, por favor.
Lo que no podemos admitir, señor, es que viva con dos mujeres, por mucho que haga pasar a una por la oficial y la otra por la asistenta. Todo el mundo sabe que son un trío y la gente cuchichea por el pasillo. Puede que por envidia, pero se la tiene jurada. Aún no se ha inventado el poliamor, señor, eso es un concepto del año 2000, va adelantado unos 70 años. Recoja sus cosas, póngalas en esa caja de cartón que le regalamos por los servicios prestados y adiós muy buenas.
Y ahí estaba el amigo, aburrido en su casa sin nada que hacer. Como las dos mujeres trabajaban, no le faltaba la comida de cada día, pero el hombre era un culo inquieto y esto de estar pasando la fregona no era lo suyo, por muy feminista que fuera.
Así que a través de un amigo de un amigo conoció a un editor de cómics. Lo estaban petando, vendiendo como churros historietas de unos tales Superman y Batman, pelotazos de los buenos. A raíz de este éxito estaban creando nuevos personajes para hacerse trajes con más bolsillos donde guardar el dinero. Oiga, señor, usted parece un tipo con inventiva y tal… ¿Qué le parece si nos hace una propuesta de algún súper héroe nuevo que mole cantidad y nos hace unos guioncillos? No es difícil; el público habitual son niños medio subnormales, con cualquier cosa nos vale. Así se gana unas pesetillas, dólares que estamos en Norteamérica, y de paso se entretiene un rato. Puede firmar con pseudónimo, ¿qué tal Charles Mourton?
Mourlton miró los tebeos un poco por encima y enseguida se dio cuenta de que todos los superhéroes eran varones, blancos y heterosexuales. Todavía no eran tiempos para hacer protagonistas a negros ni sacar a nadie del armario, pero no entendía que el papel de la mujer se limitase a ser rescatada una y otra vez. Había que crear una superheroína y hacerla fuerte e independiente.
Enseguida hizo buenas migas con el editor, que ya había pensado en algo así pero por motivos muy diferentes. También había pensado en una superheroína, pero para que enseñase cacha en vista que corrían tiempos pre bélicos y los soldados iban a necesitar material para sus noches de insomnio. Que será un cómic para niños, pero una mujer guapa enseñando pierna siempre es una mujer guapa enseñando pierna.

En contra de la moda editorial imperante, parece ser que tuvo cierta libertad de creación y se respetaron algunos derechos de autor. Al fin y al cabo era licenciado en Harvard y la mayoría de la gente esta de los cómics unos bohemios de las calles. Por ello, aprovechó para colar “sus cosillas” de una en una.
La primera: Moulton estaba convencido de que la mujer era más honesta que el hombre. No llegamos al supremacismo, ni mucho menos a la femdom, pero sus estudios anteriores también iban en esa dirección. Así que la nueva súper heroína no solo será fuerte e independiente, sino que además predicará valores como la verdad y la honestidad. Inicialmente se iba a llamar Suprema, the wonder woman, pero el editor pensó que era mejor dejarlo en lo último sin más, que una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa.
La segunda: como arma Wonder Woman tendría el lazo de la verdad. No sólo era un auto homenaje a su invento anterior, sino que con el dichoso lazo y la excusa de utilizarlo para que los malvados hablasen, nuestra amiga la súper ora ataba, ora era atada, una y otra vez.
Luego, aparte de las botas, tenemos unos brazaletes que repelen las balas y que en principio están hechos con el escudo de Zeus y tal, pero que a nosotros nos suenan a grilletes de esos que nos molan antes de que los chinos popularizasen las muñequeras de bondage. Aparte, Diana vive en una Isla gobernada sólo por mujeres. En fin; esas cosillas en las que los entendidos sabrán entender lo que nosotros entendemos. Por mero formulismo, WW tendría un interés romántico tontorrón en forma de piloto estadounidense que aterriza en la isla y tal, pero incluso esa parte la capea con sobriedad.
Y claro, los guiones. WW atada, WW en un potro de tortura, WW contra una villana fetichista, WW sometida por un enano psicópata frustrado que controla su voluntad… ya se imaginan. Pero, en contra de lo que la frase anterior pueda parecer, también imaginativos, entretenidos y con afán de “divulgación” de esos valores de igualdad, honestidad y feminismo. intentando ser un reflejo donde las niñas se puedan mirar y los niños aprendan algo.
El primer número sale en 1941 y es un éxito inmediato. A ello contribuye los dibujos de Harry Peter, con un estilizado estilo naif que le sienta bien a nuestra súper heroína. No se libra de los pantaloncitos cortos con la bandera americana, signo de los tiempos pre bélicos, pero incluso quedan bien, que a nadie le amarga un dulce y para ver gente fea vestida de monja ya salimos a la calle.
En realidad esta parte de la historia, que es la que nos interesa,  acabaría unos pocos años más tarde, en 1947. Moulton muere de cáncer y su creación pasa a manos de otros autores, la mayoría anónimos. Ya en los últimos tiempos la cosa había cambiado; por un lado con el fin de la segunda guerra mundial los cómics books entran en una crisis cada vez más incipiente, por otro se nota que la censura va poniendo los ojos en esas cosas de colorines con dibujitos y letras, a ver qué educación le estamos dando a nuestros hijos.
Si en los últimos tiempos con Moulton se iba “descafeinando” el proyecto, en manos de otros autores que no pillan el juego (o no quieren entrar) vamos ya cuesta abajo. La puntilla se la da el famoso libro SEDUCCIÓN DEL INOCENTE, del también psiquiatra Fredric Wertham, que no dudó en calificar a WW de “bondage sadomasoquista lésbico para pervertir niños”. Con la caza de brujas y la creación del comic code, una especie de censura, los tebeos de WW pasan a ser formularios románticos que se siguen publicando durante los años 50 y 60 solo por el nombre y por, parece ser, que hay una cláusula en el contrato que dice que si no se publica durante un período de tiempo los derechos pasan totalmente a su autor o herederos.
Aquí aceleraremos un poco porque la parte que me interesa ya está contada. Serie de televisión de los años 70 de notable éxito, que muchos atribuyen más a la protagonista, Linda Carter, que a la serie en sí, con la falta de medios propia de la era y los guiones tontorrones propios de una gran cadena.
Los tebeos, con las tres is; insulsos, insípidos e insustanciales, inmersos en romances lights y re fritos pretéritos, con algún intento de revival fracasado en forma de WW espía al servicio de su majestad. Hasta que, como todo el mundo sabe, a mitad de los 80 hubo unas CRISIS EN TIERRAS INFINITAS, donde mundos murieron, mundos vivieron… y el universo (DC) nunca sería el mismo… En esta era el autor GEORGE PÉREZ hace un revival del personaje que es una maravilla a nivel artístico, ahondando en las raíces mitológicas de su creación y en el papel de una mujer como ella en la  sociedad. Pero como no aborda los temas que nos interesan, pasamos de ello como de la peste.

Desde entonces hasta ahora el personaje ha tenido varias interpretaciones interesantes a nivel artístico, pero en la misma línea de lo hablado, así que las obviaremos. Solo queda decir que actualmente algunos autores hacen una interpretación bisexual de nuestra amiga, pero de una forma muy sutil y casi de tapadillo, sin ir más allá, casi más en forma de declaraciones que en lo que se muestra.  Al fin y al cabo es un icono mundial y aunque los tiempos han cambiado, no en todas partes igual.
Y en los últimos tiempos, claro, el pelotazo de las películas.
Primera película de más de cien millones de dólares de presupuesto dirigida por una mujer y protagonizada por otra. Gal Gadot en el papel ideal. Es imposible no enamorarse de ella. Éxito rotundo con segunda parte. Hincapié en los temas del feminismo y la independencia de las mujeres, lo cual ha hecho a nuestra amiga resurgir como icono. La guerrera definitiva, la mujer moderna que salva al piloto en vez de ser salvada, la heroína compleja que busca su lugar. Tiene el lazo y los brazales, pero son más para las espectaculares set pieces de acción que para nuestros juegos favoritos. Ni rastro de ese sado bondage que nos gusta, pero hay que reconocer que como pelis respetan al personaje y están más que bien.
Y por acabar de contarlo todo, hay otra peli de jólibub sobre la vida del creador de WW estrenada hace un par de años y que he de reconocer todavía no he visto. Hace más hincapié, parece ser, en su vida poliamorosa que en otra cosa, pero tiene buena pinta. Se llama  PROFESOR MARSTON Y WONDER WOMAN, y posible que cuando la vea actualice este artículo, aunque puede que tengamos que competir las dos obras por ver quién tiene más imprecisiones… hay cosas que no se pueden saber del todo.
Pues estos son los orígenes sado masoquistas de nuestra heroína favorita. Molan, ¿no?
DEPARTAMENTO DE ACTUALIZACIONES:
Pues a tenor del número de visitas y de varios comentarios públicos y privados (por e-mail y twitter), parece que el tema ha gustado bastante. Sin embargo, repasando aquí y allá he visto unas notas que creo justo añadir. Con la venia:
1-La esposa oficial de se llamaba ELIZABET HOLLOWAY, y era también psicóloga. Contribuyó a la creación del aparato precursor del polígrafo que hemos comentado, figurando como co autora del mismo, lo cual es justo reivindicar. La esposa no oficial se llamaba OLIVE BYRNE y era alumna de Mourton, ejerciendo también como psicóloga posteriormente. Ambas convivieron juntas tras la muerte del profesor. Ambas fueron también inspiración, juntas y por separado, para el personaje de WW.
2-Moulton no conoció al editor a través del amigo de un amigo, como se dice de forma inexacta en el tocho. Licencia literaria para no hacerlo más largo, pero creo conveniente puntualizarlo. En realidad, tampoco era exactamente un editor, sino el dueño de la editorial, MAX GAINES. Y lo conoció indirectamente a través de la mencionada Olive, quien siendo estudiante le hizo una entrevista a Moulton donde éste habló de las posibilidades pedagógicas de los cómics. Dicha entrevista llegó a Gaines, quien no dudó en contratar al buen doctor como asesor en ese área. Cuando Moulton fue despedido de la universidad, Gaines le propuso (esa parte es cierta) que se involucrase más en la creación de contenidos, con pseudónimo dada la situación, llegando a crear a nuestra super heroína, como hemos visto.
3-Moulton tuvo 5 hijos: 3 con la esposa oficial y 2 con Olivia. Estos últimos fueron adoptados por Elisabeth y Moulton, y no supieron quien era su verdadero padre hasta 15 años después de la muerte de éste.
Ahora sí.
Tengan cuidado ahí fuera.
Spirit.

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