¡Dale un buen bofetón!

Lo básico sobre el abofetear la cara

Dentro del mundillo del BDSM hay muchos tipos diferentes de juegos de impacto, pero ninguno es más controversial que el abofeteado de la cara. Los efectos del abofeteado en la cara van más lejos que cualquier otra forma de juegos de impacto pero, honestamente, hay poca información al respecto. Y hay muchos que lo consideran como una forma extrema de castigo corporal, con severas implicaciones psicológicas.

Normalmente se incluye al abofeteado en la cara en la misma categoría que la humillación o la degradación. Desde hace siglos la gente, en general, ha considerado el ser abofeteado en la cara como el segundo peor insulto que le pueden hacer a uno, siendo el escupirte el primero. Y a lo largo de los tiempos ha sido empleado para demostrar odio, frustración, ira, disgusto y, a veces… incluso amor.

Extrañamente hay a quien le gusta ser abofeteado en la cara. Son personas que ansían escuchar el sonido de una mano malévola conectando con la delicada carne, el zumbar de los oídos y la visión vuelta borrosa por sus propias lágrimas; y sentir el ardor de la mejilla por la que corren las lágrimas y mostrar unos ojos hambrientos suplicando más.

El abofeteado de la cara es una forma artística, algo que bien entienden los auténticos conocedores de la materia. Una bofetada puede decir un millar de cosas, sin que sea pronunciada una palabra. Puede hacerle temblar y humillar incluso al hombre más macho. Puede transformar a un adulto en un niño frágil y aterrado.

En el abofeteado de la cara hay unas líneas de conducta bastante básicas. Sé que te puede sonar raro, pero lo cierto es que hay por ahí algunos que no tienen la suerte de saber, exactamente, como abofetear a alguien de un extremo al otro de la casa, por pura diversión, o como hacer entrar en razón a alguien a bofetones.

Pero, antes de añadir los bofetones en la cara a cualquier actividad o relación, los que vayan a participar en ello han de sentarse y hablarlo. Hay gente muy sensible a un abofeteado y puede suceder que sea demasiado para ellos. Y lo último que deseas es que tu compañero/a de juegos tenga un ataque de ansiedad en medio de una sesión privada, o peor en una fiesta fetichista.

  1. Siempre debes usar la mano abierta, una mano cerrada puede causar daños no deseados.
  2. Cuida no llevar joyas en tu mano. El o la Dominante tiene que asegurarse de no llevar anillos, y de que el esclavo/ o sumiso/a no lleva puestos pendientes que le puedan producir una herida no buscada.
  3. Vigila también tus uñas: unas uñas largas pueden arañar o enredarse, por casualidad, en el cabello del abofeteado.
  4. Una mano plana deja marcas rojas iniciales, una mano abombada dejará una marca más profunda, que muy bien puede convertirse en un moretón.
  5. El abrir los dedos de una mano plana incrementa la fuerza del bofetón, y dejará una maravillosa impresión de tu mano en la cara de tu compañero de juegos.
  6. Si usas el dorso de la mano para abofetear, fíjate en donde van a ir a dar tus nudillos. Los reveses con la mano es mejor dejárselos a los abofeteadores experimentados.
  7. Si abofeteas una mejilla cubierta por lágrimas, el efecto será mucho más fuerte: una bofetada en la piel mojada es mucho más dolorosa.
  8. Apunta para abofetear en el centro de la mejilla. Si apuntas a la parte gruesa de la misma puedes dar muy alto y causar daños a un ojo o, si apuntas muy bajo, puedes darle en la boca y reventarle un labio. Es fácil que un buen bofetón provoque el corte del interior de su boca, al dar contra sus dientes.
  9. Cuando abofetees a alguien ten siempre presente que la cabeza está colocada encima del cuello y el sacudón de la cabeza puede ser muy doloroso. Si arreas muy fuerte o de un modo incorrecto puedes causar, sin quererlo, lesiones en el cuello.

Si el abofeteado de la cara forma parte de una escena BDSM, el cuidado posterior al abofeteado es muy importante. Hay muchas cosas que deben de ser tenidas en cuenta: y la primera es el estado emocional del esclavo/a o sumiso/a. Comprueba si el abofeteado tiene lesiones, visibles o no. Cuando las cosas se salen de madre son posibles las lesiones en el cuello, mandíbula, ojos, orejas y dientes.

El abofeteado de la cara es muy controversial, puede hacer crecer las emociones hasta un nivel febril o echar a perder una escena en un abrir y cerrar de ojos. Hay quien disfruta con el subidón de adrenalina causado por unas bofetadas en la cara y hay quien la experiencia le provoca un ataque de nervios… así que explora esta actividad, pero hazlo con cordura. Si hay dudas, ve muy poco a poco. Trata de añadir una bofetada a una escena muy caliente, quizá para devolver a la realidad a tu esclavo/a o sumiso/a. Y si eso funciona bien, entonces ve introduciéndolo lentamente en tu actividad, pero recuerda siempre el hacerlo con cautela.

Son muchos los que consideran que el abofetear la cara es abusar, por eso has de hablar de ello, largo y tendido, con tu compañero/a, antes de participar activamente en tal actividad. Una sugerencia que te hago es que contempléis la escena de otra pareja en la que haya abofeteado en la cara. Eso os ayudará a ambos a comprender las emociones que provoca esa acción y os permitirá ver y sentir lo que sucede, para prepararos… hasta cierto punto.

Pero hay una cosa que debo enfatizar: ¡Jamás abofetees a tu esclavo/a o sumiso/a con ira! Puede que, luego, ya no puedas reparar el daño que puede causar un momento de ira.

Y, como siempre digo, esta es mi opinión: toma lo que te guste y olvida el resto.

Norische

(Hallado en Internet)

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2 thoughts on “¡Dale un buen bofetón!”

  1. A mi me encanta bofetear y la humiliation en general… Buenisima nota!!!!

  2. julio solchaga hernandez dice:

    a mi me encanta ser humillado abofeteado insultado degradadi y see una basurra para la ama

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