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BONDAGE DURO: ¿Cómo se realiza y cuales son sus riesgos?

El bondage duro (“hard bondage” en inglés) es un tipo de bondage que se define por ser extremadamente restrictivo y por ser imposible para la persona atada liberarse por sus propios medios sin lastimarse.

El hard bondage requiere de un/a Am@ con suficiente experiencia y habilidad para aplicarlo y que conozca bien los protocolos preventivos de seguridad. Por otro lado, requiere de que el/la sumis@ acepte los riesgos de poner su integridad física totalmente en manos de su Dom.

Este tipo de bondage NUNCA debería practicarse en solitario, dado que una vez aplicado no nos será posible liberarnos a no ser de que hayamos preparado una forma de hacerlo previamente, como establecer un sistema temporizador. En cualquier caso, es una práctica arriesgada ya que si ocurre algún imprevisto (siempre ocurren) o si falla nuestro sistema de liberación no tendremos forma de soltarnos y estaremos indefens@s ante cualquier incidente que pueda ocurrirnos, poniendo en peligro nuestra integridad física y hasta nuestra propia vida.

No tod@s l@s Dom están capacitad@s para aplicar hard bondage, es necesario tener un buen bagaje de conocimientos y experiencia. Un hard bondage mal realizado puede fácilmente originar lesiones al/a la sub tales como dislocamientos, esguinces, fracturas o desgarro de tendones.

Este tipo de bondage puede hacerse empleando cuerdas de gran resistencia y buen grosor, de superficie áspera, para reducir al mínimo el deslizamiento de las sogas sobre el cuerpo, y empleando nudos corredizos que, una vez tensados, solo se pueden soltar cortando las cuerdas.

Es importante evitar atar las ingles, axilas y cuello del/de la sub para prevenir estrangulamientos y cortes de circulación críticos. A parte de las cuerdas, existen muchos accesorios específicamente pensados para el hard bondage, fabricados en cuero, látex, polipiel o metal.

Picotas, cepos, barras separadoras, arneses, grilletes, esposas, cadenas, collares, corsés, cinturones, mordazas, camisas de fuerza, mobiliario de mazmorra, etc. La lista de accesorios es larga y muy variada, gran parte de ellos forman parte de nuestras fantasías y fetiches.

Sin embargo, tod@ Dom que pretenda usar este tipo de accesorios en una sesión deberá tomarse la precaución de aprender el uso correcto de los mismos previamente, conocer sus pros y contras y comprobar que no existen defectos de diseño que comprometan la seguridad de su sub.

Es muy importante recordar que cuanto más intensa o extrema sea una práctica BDSM el cuidado y precaución que se deben invertir en llevarla a cabo deben ser también extremos. Esta máxima se aplica perfectamente al hard bondage, ya que un error puede tener consecuencias serias.

 

 

Autor: Master Spintria

Ilustración: ouma tokiichi

 

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