AZOTA A TU HOMBRE

UNA GUÍA HACIA LA FELICIDAD FEMENINA

Mistress Jacqueline

 

Las mujeres están descubriendo que sólo hay un modo en que controlar a sus hombres: nada funciona mejor que una buena azotaina, con los pantalones bajados y sobre tus piernas. Cada día recibo cartas y e-mails de damas que desean información sobre cómo establecer una auténtica relación disciplinaria con su hombre. Y, aunque cada pareja sea diferente, hay algunas normas básicas que puedo compartir con vosotras.

Las mujeres son Disciplinarias por naturaleza spanking-z

   Los hombres son niños crecidos que precisan estructura, guía y disciplina. Como mujeres que somos, hemos de hacer de madres con nuestros pequeñines. Además de criarlos tenemos que imponerles límites y obligarles a cumplirlos. Y estoy convencida de que nada funciona mejor con los hombres que se pasan de la raya que una buena y pronta azotaina.

Como empezar

   En una relación disciplinaria no existen las luchas por el poder: la mujer decide cuando y como tiene lugar el castigo. Y el hombre acepta someterse al castigo en cualquier momento: es azotado cuando la mujer cree conveniente el azotarle. El ni tiene voz ni voto en el cuándo y cómo va a suceder eso. El “No estoy de humor” ya no es una opción.

   Pero tenéis que comunicaros: ambos tenéis que estar seguros de que estáis de acuerdo con tener este tipo de relación. La clave del éxito es la entrega.

Estableciendo las normas

   Trata a tu hombre como el niño que es: haz una lista de normas con las consecuencias que tendrá la desobediencia. Se tan específica y sucinta como te sea posible.

    Por ejemplo: si quieres que saque la basura, escribe que noches y a qué hora debe de hacerlo. Y señala claramente lo que sucederá si desobedece.

    Establece tus reglas de modo positivo: dile lo que quieres más bien que lo que no quieres.

    Por ejemplo: es mejor decirle: “Cuando estemos en una fiesta, quiero que me prestes toda tu atención”, que en vez decirle: “No quiero que te apartes de mi lado y tontees con otras mujeres”.

    Empieza con las cosas que sean más importantes para ti. Siempre puedes añadir más luego.

    Repasa cuidadosamente tu lista con él, asegúrate de que entiende cada orden. Haz que firme el papel y colócalo en un lugar muy visible.

Cuando dar una azotaina spanking

    Las Disciplinarias nunca azotan por estar enfadadas. Es por eso por lo que yo recomiendo sesiones semanales de castigo. Dedica cada semana un día y una hora. Lleva la cuenta de todas las infracciones. Castiga según las mismas .

    Las sesiones de castigo deben de tener lugar cada semana. Aunque tu hombre se haya portado muy bien, sigue necesitando unos azotes para mantenerlo en su sitio. Esta azotaina “de recuerdo· debería ser sobre las rodillas y relativamente suave.

     De vez en cuando puede ser adecuado administrar una corrección inmediata. Las azotainas rápidas son efectivas si son administradas de un modo tranquilo y racional.

Iniciando la sesión  disciplinaria

    Tu hombre debe de presentarse a la hora marcada. Quizá quieras asignarle una vestimenta especial para ser castigado. Yo recomiendo una ropa que sea confortable y fácil de sacar: lo habitual es una camiseta, pantalones de chándal y calzoncillos.

    Léele las normas a tu hombre y hazle saber cómo te ha desagradado. Dile exactamente cómo va a ser castigado. Empieza con una azotaina tradicional, sobre tus piernas. Las azotainas sobre las piernas establecen un nexo íntimo. Son educativas y deberían ser administradas con cuidado y amor.

Como administrar una azotaina sobre las piernas con la mano 

   5 (1) Siéntate en una silla de respaldo recto, con una buena postura: las piernas juntas, algo en ángulo. Tumba al chico malo sobre tus rodillas, aún con los pantalones puestos. Dale unos buenos 20 azotes sobre la ropa y luego hazle quitarse los pantalones, para una azotaina con calzoncillos.

    Cuando azotes, ahueca la mano como haciendo una copa, para que se moldee contra la parte inferior de sus nalgas. Recuerda azotar sólidamente y ve aumentando la intensidad de la azotaina. A mí me gusta empezar con una andanada de 50 a 100 azotes. Y entre andanadas, froto las nalgas.

    Bájale luego los calzoncillos. Recuérdale que la humillación forma parte de su castigo. El ser azotado a culo desnudo resulta embarazoso, así que tómate tu tiempo en la parte de la azotaina a culo desnudo. Azota rítmicamente y alternando la nalga.

    Recuerda ir comprobando el estado de tu hombre: cuando se tiene la cabeza baja, como le sucede a él cuando le estás azotando, la sangre puede subírsele a ella. Así que no lo tengas sobre tus piernas más de 15 minutos cada vez. Haz que se levante y recupere y luego vuelve a colocártelo. Un modo alternativo es la azotaina sobre un sofá.

    Una Buena azotaina con la mano debería de poner colorado el culo. Y puedes azotar durante largos ratos sin dejarle una sola marca permanente.

Azotainas con el cepillo del cabellospanking-cepillo

     Los cepillos de cabello con dorso de madera son un clásico para las azotainas: nada azota como un cepillo de cabello. Los chicos muy malos merecen el cepillo, pero úsalo con discreción: debería ser reservado para momentos en los que realmente se ha pasado mucho de la raya. Y ten en cuenta que las azotainas con cepillo dejan moretones en el trasero.

Otros instrumentos

    Yo recomiendo cosas fáciles de encontrar. Las cucharas y espátulas de madera son muy efectivas. En un jardín o en el campo pueden cortarse ramas adecuadas. Y en todo armario hay algún cinturón de cuero. También hay tiendas especializadas que venden cañas. En algunas tiendas de limpieza aún tienen atizadores de alfombras de mimbre. Y las paletas de madera son fáciles de hacer.

    Y si tu hombre es un manitas, puede resultar divertido hacerle fabricar sus propios instrumentos para azotarle.

Azotar con paleta, cinto o caña 756381988

    Antes de usar esos instrumentos en tu hombre, practica con ellos dándole a un almohadón. Como en el tenis, el truco está en la muñeca. Yo, cuando empecé, acostumbraba a marcar el almohadón con una tiza y luego trataba de darle a la señal.

Posiciones para una azotaina

Para avergonzar y humillar aún más a tu hombre, hazle desnudarse por completo. Y haz que se incline sobre una silla o que se toque las rodillas con las manos. Dile que se doble y que te ruegue que lo castigues.

    También puedes colocarlo plano boca abajo sobre el sofá o una cama. Y es una buena idea colocarle almohadones debajo para que su culo sobresalga.

Formas adicionales de castigo

    Aunque la azotaina sea mi forma favorita de castigo, puedes y debes emplear otras formas de castigo, para hacer que aprenda bien la lección. Puedo sugerirte varias:

1) Bálsamo de tigre: Es un ungüento chino que puede hallarse en algunos “todo a 100”. Aplícale una pequeña cantidad en sus expuestas pelotas o en el agujero de su culo. Mira como se retuerce cuando la crema le queme la piel. Aplícale el bálsamo durante la azotaina para que su castigo sea más intenso.

2) Consoladores o tapones anales: son muy efectivos para el hombre muy macho. Métele algo por el culo y verás como su actitud altanera desaparece enseguida y definitivamente.

3) Strap-on: el consolador de correas es lo definitivo para bajarle los humos a tu hombre. Darle por el culo con tu polla de plástico o goma es el máximo de la humillación para él, y lo coloca en su sitio… o sea debajo de ti.

4) Face-sitting: el sentarte sobre la cara de tu hombre y cortarle el suministro de aire es un excelente modo en que castigarle. Aumenta su humillación y castigo obligándole a meterte la lengua por el ano y limpiarlo bien limpio.

5) Enemas y lavativas: son muy buenas para purgarlo y limpiar su mal comportamiento. Una azotaina combinada con un enema dejará a tu hombre como nuevo.

6) Contra la pared: el pasar un rato contra la pared le dará mucho tiempo para reflexionar sobre su comportamiento. Para mayor humillación, que esté desnudo y con un capirote de tonto.

Sexo y azotaina

zotainaDejar que tu hombre tenga un orgasmo es una recompensa que le das. Si tu hombre ha soportado bien su castigo puedes recompensarle con un orgasmo: permítele masturbarse mientras lo miras.

Y, como Disciplinaria, tú te mereces tu propio orgasmo. Haz que tu hombre te de placer del modo que tú desees. Y, si no lo hace bien, puedes azotarle de nuevo.

Reconfortarlo tras castigarlo

Los abrazos siempre son buenos. Recuerda decirle a tu hombre que todo está olvidado, y que puede empezar la semana con tabla rasa. Alñabalo y dale un refuerzo positivo. Recuerda que eres una Buena mami y que, en el fondo, amas a tu niñito. ¡Si no le quisieses no le azotarías!

Resumiendo

Las azotainas son un modo efectivo y amoroso en que llegar al establecimiento de una relación sólida. El tomar el control de tu hombre de da poder a ti como mujer y te garantizará la felicidad. Los hombres se sienten cómodos con las mujeres que les dicen cuáles son sus necesidades: recuerda que crecieron obedeciendo a sus mamás. Pueden ser entrenados para obedecerte a ti.

Título original: Spank your Man

Traducción: Jaime Alba

Encontrado en Internet.

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6 thoughts on “AZOTA A TU HOMBRE”

  1. Leo dice:

    Yo busco a una mujer que me de encima de sus rodillas

  2. Ferlicker dice:

    este es un artículo en verdad interesante y que me gusta leer de vez en cuando. Mi pareja no comparte mis aficiones y me gustaría encontrar una Disciplinaria que me pusiera en mi sitio, que es dónde ella quiera.

  3. Ernesto dice:

    Mi mujer me azota casi desde que nos conocimos, al principio no le iba mucho el tema pero poco a poco fue descubriendo que era lo que yo necesitaba.
    Ha llegado a darme zurras que no me he podido sentar en varios días.
    El verano pasado estuvimos en un resort de Punta Cana y tuvimos una anécdota curiosa, sería por el calor o por el clima que tanto ella como yo estábamos especialmente escitados.
    Recién levantados me dió un buen repaso en el trasero, será la humedad o algo pero el culo me ardía literalmente.
    Con el culo como un volcán a punto de estallar me mandó al rincón de la estancia contigua y allí estuve por 10 largos minutos.
    Mientras mi mujer llamó a recepción para encargar lo que yo pensaba que era el desayuno.
    Al rato llamaron a la puerta y dejaron el desayuno.
    Me daba especial morbo pensar que al lado había alguien desconocido mientras yo estaba de esa guisa.
    Lo bueno vino cuando oí ruido tras de mí y contemplé con una mezcla de vergüenza y estupor como mi mujer entraba con una camarera jovencita aunque no demasiado guapa.
    La verdad es que en esa situación no sabría decir quien estaba pasando más vergüenza, si la camarera o yo.
    Mi mujer le dijo que por favor se quedara a lo que ella accedió con una mezcla de miedo y curiosidad.
    Es algo normal, le dijo mi mujer, y acto seguido me puso nuevamente en sus rodillas pero esta vez no para azotarme sino para untarme suavemente crema hidratante que había pedido junto a desayuno.

  4. paco dice:

    Si a mi una mujer intenta hacerme algo así no lo cuenta. Vamos la mato a palos, pero durante una semana.

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